
¿Cómo van, cuates? Aquí otra vez yo buscando parlar con ustedes.
Escuché en los medios de comunicación hablar de la posible desaparición de Poder Democrático y Social (Podemos) como agrupación política. Es decir, los changos se borran, se hacen gas, y en poco tiempo...
Nada que ver si piensan que me voy a dedicar a echarle un análisis sesudo sobre la situación de Podemos o de otras agrupaciones políticas; bastante palo y comentarios le metieron los políticos y los periodistas. El qué dicen y qué dirán sobre el tema no importa mucho. ¿Ubican?
Lo que pasa es que Podemos es una fuerza política, como cualquier otra, que se metió en la disputa del poder gracias a la necesidad del Estado de ampliar la representación democrática. Mejor dicho, con las agrupaciones ciudadanas o pueblos indígenas la representación política se ha ampliado más allá de los partidos políticos, que antes eran los únicos en las contiendas electorales.
Es más, el Código Electoral dice que “las agrupaciones cívicas representativas de las fuerzas vivas del país, con personalidad reconocida, podrán formar parte de dichas alianzas de partidos, agrupaciones y pueblos indígenas”.
¿Cierto? Ahora es más fácil organizarse y participar de la representación política como posibles elegidos. Uno se organiza en el barrio, el sindicato o la comunidad, se hace líder y busca apoyo de la gente para optar una representación local, departamental y nacional. Así nomás se hizo la gente concejal, alcalde, prefecto, diputado, senador, Vicepresidente o Presidente de la República.
Pero, ojo, todo con buenas armas, y democráticas.
En julio de 2004 fue aprobada la Ley de Agrupaciones Ciudadanas y Pueblos Indígenas. Y las primeras elecciones en las que participaron agrupaciones ciudadanas y pueblos indígenas fueron las municipales de diciembre de ese año. Luego, las generales y la elección de prefectos, en diciembre de 2005. ¡Ah! Y la de constituyentes en 2006.
Bueno, dichas representaciones políticas se forman para elecciones del Presidente y Vicepresidente de la República, los prefectos, los constituyentes, los alcaldes y los concejales. Y hay que recordar que las organizaciones sociales, sindicales, cívicas o vecinales tienen sus formas particulares de representación y elección; cada una, con su joda, tienen su personería jurídica y sus estatutos. También son democráticas a su estilo.
No soy experto en estos temas, aunque lo parezca. Saqué lo anterior de mis lecturas y una chequeadita en Internet; trato de informarme de lo que pasa en nuestro alrededor y así voy aprendiendo con ustedes sobre política y democracia y, en este caso, los principios básicos de la representación política en el país.
Echémosle el ojo a la democracia, que con nuestras ideas nuevas no sólo podrá ser un instrumento de representación, sino de desarrollo.
He dicho. ¡Yaaaaaaaaaaaaaaaaa!
Escuché en los medios de comunicación hablar de la posible desaparición de Poder Democrático y Social (Podemos) como agrupación política. Es decir, los changos se borran, se hacen gas, y en poco tiempo...
Nada que ver si piensan que me voy a dedicar a echarle un análisis sesudo sobre la situación de Podemos o de otras agrupaciones políticas; bastante palo y comentarios le metieron los políticos y los periodistas. El qué dicen y qué dirán sobre el tema no importa mucho. ¿Ubican?
Lo que pasa es que Podemos es una fuerza política, como cualquier otra, que se metió en la disputa del poder gracias a la necesidad del Estado de ampliar la representación democrática. Mejor dicho, con las agrupaciones ciudadanas o pueblos indígenas la representación política se ha ampliado más allá de los partidos políticos, que antes eran los únicos en las contiendas electorales.
Es más, el Código Electoral dice que “las agrupaciones cívicas representativas de las fuerzas vivas del país, con personalidad reconocida, podrán formar parte de dichas alianzas de partidos, agrupaciones y pueblos indígenas”.
¿Cierto? Ahora es más fácil organizarse y participar de la representación política como posibles elegidos. Uno se organiza en el barrio, el sindicato o la comunidad, se hace líder y busca apoyo de la gente para optar una representación local, departamental y nacional. Así nomás se hizo la gente concejal, alcalde, prefecto, diputado, senador, Vicepresidente o Presidente de la República.
Pero, ojo, todo con buenas armas, y democráticas.
En julio de 2004 fue aprobada la Ley de Agrupaciones Ciudadanas y Pueblos Indígenas. Y las primeras elecciones en las que participaron agrupaciones ciudadanas y pueblos indígenas fueron las municipales de diciembre de ese año. Luego, las generales y la elección de prefectos, en diciembre de 2005. ¡Ah! Y la de constituyentes en 2006.
Bueno, dichas representaciones políticas se forman para elecciones del Presidente y Vicepresidente de la República, los prefectos, los constituyentes, los alcaldes y los concejales. Y hay que recordar que las organizaciones sociales, sindicales, cívicas o vecinales tienen sus formas particulares de representación y elección; cada una, con su joda, tienen su personería jurídica y sus estatutos. También son democráticas a su estilo.
No soy experto en estos temas, aunque lo parezca. Saqué lo anterior de mis lecturas y una chequeadita en Internet; trato de informarme de lo que pasa en nuestro alrededor y así voy aprendiendo con ustedes sobre política y democracia y, en este caso, los principios básicos de la representación política en el país.
Echémosle el ojo a la democracia, que con nuestras ideas nuevas no sólo podrá ser un instrumento de representación, sino de desarrollo.
He dicho. ¡Yaaaaaaaaaaaaaaaaa!
1 comentario:
Bueno, Podemos tenía que presentar en un lapso de tiempo cierta cantidad de firmas para ser un patido político (o agrupación ciudadana), pero no lo hizo asi que cencillamente "debe" desaparecer, y a mi me agrada esa idea, pero lo que me enferma es que esa misma lacra irá a formar otro nidito para hacer lo mismo de siempre, joder al País. Bueno esa sería mi opinión.
Ahhhh siento hacer esto pero lo nacional es primero: Eclipse Rojo
Espero no molestar. :-)
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