viernes, 21 de noviembre de 2008

¡100 puntos!


¡Sí que se rajaron los changos! Para ser la primera vez, ¡100 puntos! 152 propuestas se presentaron al Concurso Jovencracia, échale el ojo a la democracia, que con los quivos locos y los sesos (entiéndase como buena iniciativa) del PADEM y el PNUD terminó la semana pasada.

Antes de la premiación, en la que incluso hubo un concierto de nuestros artistas de la canción oficial, los 15 grupos ganadores se reunieron y reflexionaron sobre la mentada incorporación de los jóvenes en las políticas públicas, en los debates políticos y en la profundización (esta palabrita siempre me ha sonado a discurso de los que sabemos) de la democracia.

Hay conciencia, hay conciencia, eso es lo bueno. A los changos ya no nos pueden engatuzar de discurso; sabemos diferenciar claramente qué es bueno o no para la democracia.

De la experiencia, rescato que la democracia sería distinta y mejor con la participación de los jóvenes. Aunque puede sonar a perorata, si no hay oportunidades la cosa se jode, los espacios se cierran y al diablo las buenas intenciones.

Sin embargo, esa oportunidad tenemos que encontrarla nosotros. Hay que hacer de nuestro país más productivo, con mucha comunicación, con inclusión, con desarrollo integral e igualdad de derechos y deberes. (Por sí acaso, esto no me lo inventé, lo dijeron los changos en último taller de La Paz, donde se hizo acuerdos para poner en marcha las propuestas ganadoras).

Entonces, ¿en qué quedamos? En seguir con esta cuestión, en hacer de la democracia una jovencracia... un gobierno de jóvenes, desde la escuela hasta la universidad, en la misma sociedad. ¿Cachan? Claro, cómo que no, tenemos el foquito siempre encendido.

Así que ya no ya más pretextos para que nos sigan excluyendo. Nosotros podemos, ¿nove?

Gracias a todos, y al PADEM y el PNUD por promoverme políticamente (risas y sonrisas). ¡Hasta el próximo Jovencracia!

¡Ah! Sigan escribiendo, podemos seguir chateando o charlando por este blog.

Un abrazo,

Chicho

viernes, 31 de octubre de 2008

Jóvenes alteñas se llevan la flor


Y ya fue. Terminó el Concurso Jovencracia, échale el ojo a la democracia. Ahora sólo falta la premiación y una charla para poner en práctica las propuestas. Y los ganadores son…

Unas changas de El Alto se llevaron la flor. “Promoción participativa de la juventud en procesos de ejercicio de ciudadanía plena" es la propuesta ganadora. Seguramente las de las ideotas, entre ellas Mariela Caparicona, deben estar chochas, pero tendrán que trabajar duro para poner en práctica su iniciativa.

Chino y los organizadores del PADEM y el PNUD me dicen que el jueves 13 de noviembre habrá un encuentro en La Paz con todos los ganadores, donde se discutirá cómo se pondrán en marcha los proyectos. Al día siguiente será la premiación.

Un cambinga, Jhonny Alexander Cerezo, ocupó el segundo puesto con su propuesta de “Participa en el desarrollo de tu país”. Y la “Escuela de liderazgo en democracia”, de Norma Agudo Fuentes, de Llallagua (Potosí), es la tercera ganadora.

El jurado estuvo compuesto por representantes del Programa de Apoyo a la Democracia Municipal (PADEM), Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) e Internacional Institute for Democracy and Electoral Assistance (IDEA), los organizadores del concurso.

También serán premiados otros 12 trabajos, que provienen de distintas partes del país. Cada uno de los 15 proyectos recibirá un financiamiento de hasta 7.000 bolivianos para su ejecución.

Ya saben cómo fue la cosa. El concurso pretende incorporar a los jóvenes en las decisiones políticas de la comunidad o del país. La cosa fue aportar a la profundización de la democracia y promover el ejercicio político, la libertad de expresión, la pluralidad, la equidad o la tolerancia; pero como jóvenes, tal y como somos, sin fingir ser adultos o pensar como ellos.Participaron changos de 16 a 25 años, de forma individual o agrupados en una organización sindical, social, cultural o política. Y se presentaron 152 propuestas.

Ésta la lista completa de los premiados:

1. Promoción participativa de la juventud en procesos de ejercicio de ciudadanía plena (El Alto)
2. Participa en el Desarrollo de tu País (Santa Cruz)
3. Escuela de liderazgo en democracia (Llallagua, Potosí)
4. Dialogando construyo una nueva democracia (Santa Cruz)
5. Tejiendo lazos de esperanza (Beni)
6. Foro: Rol del Joven en el Proyecto de la Nueva Constitución Política del Estado (Unidades Militares) (Cochabamba)
7. Líderes para la democracia (Cochabamba)
8. Patria, libertad y juventud (Tarija)
9. Radio Programa Juvenil "3D", programa radial desde el corazón de América (Cochabamba)
10. El voto electrónico para una construcción que fomente la equidad, la participación y el crecimiento del Distrito 6 (El Alto)
11. Para que escuchen nuestras voces: Un ejercicio de democracia y un canto a la libertad (La Paz)
12. Musikatika, música y política (La Paz)
13. Los jóvenes regeneramos el concepto de participación plural y con equidad de género en la formulación de los Programas Operativos Anuales (Santa Cruz)
14. Escuela de la Democracia "Voces Juveniles" (Oruro)
15. Escuela Ambulante para la Formación Política Juvenil (Oruro)

viernes, 24 de octubre de 2008

!Recontrarrechocho con más de 150 propuestas¡


No es que más de 150 chicas me propusieron algo… Aunque admito que sería una fantasía buena onda e inolvidable si eso fuera cierto; una propuesta para salir, ir a comer o viajar no me caería mal. Creo que de todas ellas sólo aceptaría una, y a las demás —como todo un caballero— les diría que en democracia sólo una llega al trono (y en representación de todas).

Pasa que el concurso Jovencracia, échale el ojo a la democracia, ya fue, chau, se terminó. Bueno, terminó es un decir. El plazo es el que se cumplió el 18 de octubre. De ahí para adelante, un grupo de capos, que es el jurado, evalúa las más de 150 propuestas. ¡150 propuestas, todo un récord!

Por eso estoy felipe y recontrarrechocho.

Se rajaron los cuates, y desde todos los departamentos.

Entre el montón, el título de una propuesta me llamó la atención. Se trata de uno como para nuestras épocas: www.tusvotos.com, Democracia Participativa On Line. ¿Qué es eso? dirían nuestros viejos. Simplemente, una idea juvenil.

Habrá que ver sus objetivos y contenidos.

Mi amigo Chino me dice que muy pronto se sabrán los resultados del Jovencracia.

Y para mantener el entusiasmo: ¿Se acuerdan de los premios? Serán seleccionadas 15 mejores propuestas. PADEM y PNUD ayudarán a ejecutar las ideas con hasta 7.000 bolivianos. ¡Buena moneda, locos!

Y no sólo eso. Los 15 elegidos también participarán de un encuentro nacional en La Paz, en el que reflexionarán sobre sus iniciativas y, además, se acordará la ejecución de las propuestas.

Así está la cuestión. ¡Ojo al charque, a los que participan del concurso!

Esito sería por ahora.

martes, 21 de octubre de 2008

Hablando se entiende la gente


¡Pucha que otra vez las palomas de la plaza Murillo la pasaron mal! Estuvieron en ayunas, embobadas por los estribillos, los cánticos y los discursos, y terminaron más de 24 días colgadas de las paredes del Congreso, el Palacio y la Catedral, en La Paz.

No es para menos. Si bien están acostumbradas a estos menesteres (me acuerdo febrero de 2003, en la refriega entre militares y policías), la joda del lunes 20 y el martes 21 las echó a volar.

Bueno, no se alarmen, que no voy a hablar de las palomas. No es la idea. Pero, insisto, hasta las palomas han debido sentir esos días históricos, como leí en la BBC de Londres.

Sí que la joda no fue en vano. Eso se escuchó decir a miles de bolivianos en la plaza, que se congregaron para esperar la aprobación de la Ley de Convocatoria al Referéndum Constitucional.

Por más de ocho días, esos miles de bolivianos marcharon a sede de Gobierno y otros miles los alcanzaron en el camino y las calles de El Alto y La Paz. Por donde ustedes la chequeen, ha sido una manifestación que permite nuestra democracia.

Y como la democracia también es diálogo, esta cuestión ganó en el Congreso Nacional, donde los legisladores (no me explico por qué se llaman “padres de la patria”; lo estoy averiguando) durmieron, comieron y se pusieron de acuerdo.

A estoy yo le digo cultura del diálogo. Que si tuviéramos siempre esa actitud, quizás no hubieran heridos, muertos o conflictos en el país. No importa cómo pensemos unos y otros, la cosa es ponernos de acuerdo. Hablando se entiende la gente, me dice siempre mi viejo.

Y si estos senadores y diputados se pusieron las pilas y acordaron los cambios al proyecto de Constitución Política del Estado, está caché. Como manda la democracia, también iremos a votar el 25 de enero de 2008. Si lo hacemos por el sí o por el no, es cuestión personal… La cosa es ejercer nuestro derecho al voto como ciudadanos.

Así que… a leer el proyecto de Constitución.

Me olvidaba. Gracias a mis cuates que mandan saludos cuando mandan sus propuestas para el Jovencracia. Les cuento que el plazo terminó, estamos contando cuántos se presentaron (me dicen más de 150) y la siguiente semana tendremos novelas.

martes, 14 de octubre de 2008

La última semana...


Guachando un cacho la lista del Concurso Jovencracia… ¡Pucha que se rajaron! Hay un montononón de propuestas; diría que casi 100, y muchas de ellas full buenas. Concurso de danzas, ferias y hasta propuestas de ley para mejorar nuestra democracia.

Realmente no estaba faroleando, de veras que los changos tenemos iniciativas. Lo que nos falta son espacios para desarrollar nuestras ideas. Me escriben los cuates y siempre me dicen que faltaba una oportunidad como el Jovencracia para intentar hacer algo en serio y con esencia juvenil.

Hablé con mi amigo Chino (él es el man, encargado de recibir las propuestas del concurso). Está chocho, pero lo estaría más si en lo que falta del plazo, hasta el 18 de octubre, se presenten más ideas. Todavía hay tiempo…

Ya saben cómo es la cosa. El concurso busca incorporar a los jóvenes en las decisiones políticas de la comunidad o del país. La cosa es aportar a la profundización de la democracia y promover el ejercicio político, la libertad de expresión, la pluralidad, la equidad o la tolerancia; pero como jóvenes, tal y como somos, sin fingir ser adultos o pensar como ellos.

Si la intención es ésa, adelante. Están invitados todos los changos de 16 a 25 años, de forma individual o agrupados en una organización sindical, social, cultural o política.

Mayor información en la línea gratuita 800-10-6677 y busquen a don Alberto Vilar; él es el Chino.

Apúrense, changos...

viernes, 10 de octubre de 2008

¿Cachan esto de las autonomías?

Voy a comenzar esto recordando (bueno, es un decir, yo no había nacido entonces; soy chango) que este 10 de octubre los bolivianos recordamos 26 años de democracia. En 1982, nuestros viejos liberaron al país de las últimas dictaduras.

Un cacho me pongo a pensar acerca de qué hubiera sido de nosotros si eso no pasaba. Ni escribir esto habríamos podido. ¿Nove?

Aí está el valor de la democracia. Escribir lo que pensamos, hacer lo que sentimos o vivir sin temores a que por hablar de más nos estén encarcelando o exiliando. Eso les pasó a muchos bolivianos, que ahora viven en Chile, Venezuela o Suecia.

Pero no es hora de lamentos; hay que seguir adelante y mejorar nuestra democracia. Y una forma de mejorar la democracia es hacer realidad las autonomías, las autonomías auténticas.

Es un cacho jodido entender esto de las autonomías. Bueno, yo sé algo a mi modo. Es la capacidad de autogobernarse a sí mismo, no depender de otros, pero bajo las reglas del sentido común.


Y si queremos un concepto más rebuscado o político, buscamos en la web y encontramos que autonomía proviene del griego auto (“uno mismo”) y nomos (“norma”). Es decir, es “la capacidad de tomar decisiones sin ayuda de otro”.

Autonomías. Tienen las personas, las asociaciones o los pueblos. En el caso que hablamos, nos interesan las autonomías de los pueblos, ¡de la gente!

¿Se acuerdan? Por casi un mes, los prefectos y el Gobierno, además de representantes municipales e indígenas, se juntaron en Cocha para llegar a un acuerdo en la joda que vive el país.

No paso naranjas… Pero, bueno, si bien no firmaron nada estos cuates, por lo menos dijeron que en el país habrá tres tipos de autonomías, todas con capacidad legislativa (hacer leyes para su territorio), administrativa (recaudar, recibir y manejar su dinero) y ejecutiva (desarrollar sus propios proyectos).

Es decir, habrá autonomía departamental, municipal e indígena.

Lo que falta es ponerse pilas y hacerlo realidad. Ahora, le toca al famoso y adorado Congreso Nacional definir esos pactos iniciales antes de tener una nueva Constitución Política del Estado.

Eso da para un montón de tiempo. Pero, al final, habrá un referéndum para decirle sí o no al nuevo texto constitucional. Mientras, tenemos tiempito para conocer más sobre ese documento de full importancia.

PD. A ver, los propongo darle una chequeadita al comentario de nuestro amigo Javier Vera (La Paz: Es cierto, los políticos deberían pensar como chango para hacer bien las cosas.

jueves, 2 de octubre de 2008

Autónomo, pero no tan pleno


Nadie me hace decir lo que no quiero ni nadie me obliga a hacer lo que no quiero. Mal que bien, en mi house tomo mis propias decisiones, pero éstas siempre están bajo las reglas de la familia. Aunque parezca cursi, la cosa es así, ¿o no?

Un día mis viejitos me dijeron que ellos nunca hicieron campaña proselitista para ser mis padres. ¡Cuidadito! Yo no tenía derecho de hacer lo que me venía en gana. Y si lo hacía, pues, “patitas pa’ la calle, como uno viene al mundo”.

Jodida la advertencia, como de dictadura, pero tenían razón, pues.

Me dijeron eso porque el día anterior, cuando no estaban ellos, armé en casa un reventón tremendo con mis amigos. Recuerdo que nada estaba en su lugar, pero eso no debió ser motivo para la envidia de los vecinos, que se encargaron de armar la grande, dijeron que no los dejamos dormir toda la noche y hasta se inventaron otras macanas,… No faltan los aguafiestas.

Admito que mientras económicamente no tenga autonomía, estoy bajo la tutela de ellos. Sin embargo, poco a poco voy haciéndome más autónomo. Comencé por hacer lo que pienso, sin joder a nadie, y ya tengo unos pesitos que me gano con mi sudor.

Y cuando lo tenga todo plenamente, comenzaré a hacer planes y distribuiré en ellos mis recursos y mi tiempo.

Supongo que de eso se tratan las autonomías, ¿no? Por si aca… el diccionario de la Real Academia Española de la Lengua está de mi lado; dice: “condición de quien, para ciertas cosas, no depende de nadie”.

Tranquis, si bien puedo ser autónomo “para ciertas cosas”, ¡mis viejos son mis viejos!

Entiendo que lo que ahora se discute en el país es lo mismo que me pasa. Todo es un proceso, siempre bajo las reglas. Abro de nuevo el “mataburros”: “Potestad que dentro de un Estado tienen municipios, provincias, regiones u otras entidades, para regirse mediante normas y órganos de gobierno propios”.

Ojalá que en Cocha haya un acuerdo. Hay puntos de coincidencia sobre tres niveles de Gobierno: nacional, departamental y municipal. Están en cuestión las autonomías indígenas y las provinciales o regionales.

A ver, pues, cómo va la cosa…

jueves, 25 de septiembre de 2008

Todos somos mayorías y minorías


Creo que la política está full en el país, aunque estas jodas de los conflictos me tienen preocupado. Pero tengo un cacho de esperanza de que las cosas pueden cambiar; la cuestión es que los más más del Gobierno y la llamada “media luna” se pongan las pilas y comiencen a entenderse.

Mejor dicho: mayorías y minorías tienen que convivir nomás, no les queda otra. Así son las reglas democráticas.

Como ya cachamos, las mayorías en el país están representadas por las fuerzas políticas que ganaron una elección nacional, departamental o municipal. Y las minorías, son, pues, las que perdieron.

Los ganadores siempre tienen mayoría en el Congreso Nacional o los concejos municipales. En el caso de las prefecturas, son los que están en la silla más "bonita".

A ver, ¿qué dicen las reglas? Según el Código Electoral, el principio del sufragio o la votación garantiza los derechos de las mayorías y minorías.

Yo entiendo que, como ganadores de las elecciones, el Presidente, el Prefecto y el Alcalde tienen derecho a gobernar con su plan, con sus iniciativas y sus proyectos, pero tomando en cuenta a las minorías. No tienen que manejar el Estado como les de la gana, sino pensando en todos, en mayorías y minorías.

En el otro lado, las minorías no pueden imponerse a las mayorías. Si quieren que sus propuestas sean tomadas en cuenta por las mayorías, tienen que charlar, pues, convencer democráticamente. Para eso es el diálogo.

Cuando no sabemos darnos lugar, las cosas no funcionan, todos perdemos. Por eso surgen conflictos, bloqueos, cortes de energía y hasta enfrentamientos.

A ver, ¿qué podemos hacer para que las cosas funcionen bien? ¿Tú qué piensas? ¿O estoy pajareando?

martes, 23 de septiembre de 2008

Dale una chequeadita, es nuestro video


¿Qué tal, cómo van? ¿Chequearon nuestro video oficial en el You Tube? Bueno, no es de peli, pero es un intento por hacer algo con iniciativas propias y sin mucho quivo, con una camarita casera y un loco y una cuatita que se animaron a cantar, como si lo estuvieran en un gran estudio.

Como la idea del Jovencracia no es necesariamente hacer videos ni canciones, la cuestión es rescatar nuestra capacidad de hacer algo en política. Y si el video sirve para promover la cultura de paz, la democracia o el ejercicio de la libertad de expresión, ¡bienvenido!

Lo que pasa es que, para surgir, hay que usar el cerebro, y el concurso se trata de eso. Hagamos ferias, foros, debates o campañas por la democracia, el sistema político o la participación de los jóvenes en las decisiones políticas. Un sin fin de ideas.

Métanle sus propuestas, todavía hay tiempo. El plazo se cierra el 18 de octubre. Échenle el ojo a la democracia.

lunes, 15 de septiembre de 2008

Jovencracia amplía el plazo


Cuates, estamos de malas y buenas.

De malas, porque la situación del país no cambia y, al contrario, nos ha dejado con un nudo en la garganta (creo que más que eso) por la muerte de compatriotas en Pando. Eso ha obligado a los organizadores del Concurso Jovencracia, échale el ojo a la democracia a ampliar el plazo de presentación de propuestas.

De buenas, porque habrá más tiempo para trabajar las iniciativas entre los grupos de jóvenes, organizaciones políticas o universitarios. Ahora, el plazo se cierra el 18 de octubre.

¿Se acuerdan, sí? El concurso está dirigido a cuates entre 16 y 25 años de edad, especialmente del área urbana del país.

Ya saben, amigos, que el concurso busca incorporar a los jóvenes en las decisiones políticas de la comunidad o del país. La cosa es contribuir con la profundización (eso dicen los políticos) de la democracia y promover el ejercicio político, la libertad de expresión, la pluralidad, la equidad o la tolerancia.

¿Captan? La idea es que puedan proponer ferias educativas, campañas comunicacionales, foros u otros eventos.

Hay que darse tiempito para reunirse con el grupo y presentar una propuesta. Hay buenos quivos como premio.

No se olviden, el nuevo plazo vence el 18 de octubre. Mayor información en la línea gratuita 800-10-6677 y hablar con Alberto Vilar, mi cuate, un buen tipo.

miércoles, 10 de septiembre de 2008

Pst, ¿podemos charlar? Necesitamos paz


Grave, jarabe, está la joda, ¿no? Los bloqueos, las amenazas y la toma de instituciones… ¿Y el diálogo? Ni por si acaso; nada todavía, pura palabrería entre los líderes políticos y cívicos, ¡todo parece una verdadera chafa!

A ver, pues, hasta cuándo aguantamos. ¡Hasta cuándo, pues! (¡Qué bien ha pegado esa frase!)

Pero, más allá de esperar que esta historia termine, tengo una pensadera de saber cómo sería la cosa si no existieran esas jodas entre políticos. Seguro que andaríamos mejor, sin miedo de viajar al sur del país ni encontrarse con que el gas se hizo gas.

De por sí, creo que el conflicto no es malo. ¿O sí? ¿Qué piensas vos?

Yo digo que no es malo porque en algún momento ayuda a deschapar las carencias, las necesidades, las demandas o los problemas. La cuestión es que ese conflicto no termine en violencia. Ése es un extremo.

Eso me dijeron el otro día el doc Waldo Albarracín y doña Anita Romero de Campero. ¿Se acuerdan de ellos? Eran, pues, mediadores de los problemas que habían antes; me refiero al año 2003, cuando la joda se sentía más que todo en La Paz.

La cosa es tolerar y aceptar la opinión de otros. No porque uno piense diferente va a ser raleado, despreciado o pateado. Todos tenemos derechos a, por ejemplo, cruzar la calle sin que el chofer nos grite o nos toque bocina como si fuéramos ganado. Claro, hay que cumplir también las reglas.

No porque estemos en democracia vamos a abusar de ella. La democracia permite una chula convivencia entre los ciudadanos.

Y si hay conflicto, la cosa se resuelve hablando. Así es la cultura de paz, que es la suma de valores, comportamientos y actitudes que rechazan la violencia como solución a los problemas.

¿Practicamos la cultura de paz? ¿Si un cuate se cruza en el camino del auto el chofer le recuerda amablemente el error? ¿Te responde con respeto la caserita a la que sólo le preguntas el precio? Si al caminar alguien te empuja, ¿le dices “cabrón, fíjate por dónde andas” o “amigo, anda con cuidado”?

A ver, hazte una autoevaluación y me cuentas después.

miércoles, 3 de septiembre de 2008

Pacto fiscal, ¡Ups! ¿Qué es eso?


¡Qué tal, muchachos! De nuevo yo con ustedes…

Hace unos días de seguro escucharon decir a Evo Morales la frase “pacto fiscal”. Antes, los alcaldes habían propuesto algo parecido.

Pacto fiscal, mmm.... Suena a consenso por dinero. Es como ponerse de acuerdo para manejar dinero o distribuir la plata. Y si lo ha dicho el Presi en medio de esta joda por el IDH, se trata de eso.

Por un buen cacho se escuchó hablar del tema, pero luego desapareció de la tele, la radio y los periódicos. Ahora los políticos están en otra, hablando de si van a haber o no esas cinco elecciones en diciembre (¿han escuchado lo que dijo la Corte Electoral?).

Cómo cambia la cosa, ¿no? De un día para otro, chau pacto fiscal y métale a jorobar con otras cuestiones.

Pero yo no me quedé ahí. Entiendo que se trata de un gran consenso nacional sobre de dónde sacar dinero, qué hacer con él y cómo distribuirlo entre el Gobierno, las prefecturas y las alcaldías para beneficio de la sociedad.

Pero, más adelantado todavía, me puse a charlar con Vladimir Amelier, de la GTZ, que es un capo para este asunto. Él dice que el tema es muy complejo, pero que se resume en la necesidad de buscar acuerdos de largo plazo entre todos, autoridades, políticos, organizaciones y sociedad.

La cosa no es sólo hablar de los recursos que tiene el Estado. Tarde o temprano los hidrocarburos o los minerales se van a acabar y no habrá dinero que distribuirse entre las regiones o los ciudadanos, como ahora pasa con el IDH, las regalías o la Renta Dignidad y el Bono Juancito Pinto.

Entonces, hay que ver cómo aportamos, nosotros los ciudadanos, para que el Estado nos atienda con obras, salud o educación. No se trata de joder y joder reclamando atención si ni siquiera pagamos impuestos. ¿Nove?

No se hagan, que no les cae. Hay que hacer del país autosostenible y no estar pendiente de si sube o no el precio del petróleo en el mundo. ¿Y si baja? Cae el IDH y estamos jodidos todos.

El Vladi dice que el pacto fiscal es un proceso laaaaargo, que puede comenzar con enseñar a la gente sobre cultura tributaria (eso quiere decir ser conscientes de pagar impuestos) y a los políticos y autoridades decirles que se pongan de acuerdo para darle un uso equitativo a ese dinero para beneficio de los municipios, las regiones y el Estado.

¿Cierto? Hablando así se entiende la gente, y eso se llama diálogo.

¿Acaso nuestra democracia no necesita de pactos y diálogo? ¡Claro, pues!

lunes, 1 de septiembre de 2008

A ver, participen del Jovencracia


¡Pucha, que le están metiendo bien estos changos! Revisando mi mail, la lista de cuates participantes del Jovencracia va creciendo. Se nota que los chicos estaban inhibidos y querían echarle el ojo a la democracia.

El otro día, un cuate me dijo que estaba emplumado con la política, aunque en su bronca también decía que él podía hacer algo. Le dije que le casque nomás, por ahí le surte una buena idea y su propuesta puede ser realidad.

Y así, empezamos a hablar del referéndum revocatorio, la protesta de los cívicos de la —dizque— “media luna” y el decreto para cinco elecciones en diciembre. En la discusión salieron algunas cositas. Por ejemplo, él quiere abrir una “escuela de gobierno”, en la que se enseñe a los muchachos de su barrio sobre qué es el Estado, cómo funciona y qué se puede hacer desde el sistema político y la sociedad por el país.

¡Ahhh!! A propósito, le conté que en Copacabana un grupo de changos de cole promueve el ejercicio de la democracia desde la infancia. Los más chicos aprenden cómo votar o cómo recuperar los valores de este sistema. ¡Su centro de estudiantes se ha elegido como si fueran el Gobierno y el Congreso Nacional!

¿Acaso no podemos pensar en serio en ideas nuevas para fomentar el diálogo, la tolerancia, la reciprocidad, el respeto de las leyes, el derecho pensar diferente o la libertad de organización? Claro que sí, desde ch’itis y pelados somos capaces de sembrar una cultura de paz.

Como dice la convocatoria, el Concurso Jovencracia, échale un ojo a la democracia está dirigido a apoyar la elaboración y ejecución de iniciativas, como ferias educativas, campañas comunicacionales, foros debate, eventos culturales y otras actividades, para la formulación de propuestas de normativa dirigidas a fortalecer la práctica de principios democráticos tales como la pluralidad, la libertad de expresión, la equidad, la solidaridad, la tolerancia en las organizaciones de representación democrática (partidos políticos, agrupaciones ciudadanas, organizaciones sociales, juveniles, los sindicatos o juntas vecinales).

Anímate, aún hay tiempo. Las inscripciones están vigentes hasta el 30 de septiembre en oficinas del PADEM y el PNUD. Puedes ganarte buen quivo junto con tu grupo y, claro, ¡mucha experiencia política!

Dale una guachada a la convocatoria. Aquí va el link: http://www.padem.org.bo/documentos/jovencracia.pdf

Los espero,

Chicho Cabezas

jueves, 28 de agosto de 2008

Representación política


¿Cómo van, cuates? Aquí otra vez yo buscando parlar con ustedes.

Escuché en los medios de comunicación hablar de la posible desaparición de Poder Democrático y Social (Podemos) como agrupación política. Es decir, los changos se borran, se hacen gas, y en poco tiempo...

Nada que ver si piensan que me voy a dedicar a echarle un análisis sesudo sobre la situación de Podemos o de otras agrupaciones políticas; bastante palo y comentarios le metieron los políticos y los periodistas. El qué dicen y qué dirán sobre el tema no importa mucho. ¿Ubican?

Lo que pasa es que Podemos es una fuerza política, como cualquier otra, que se metió en la disputa del poder gracias a la necesidad del Estado de ampliar la representación democrática. Mejor dicho, con las agrupaciones ciudadanas o pueblos indígenas la representación política se ha ampliado más allá de los partidos políticos, que antes eran los únicos en las contiendas electorales.

Es más, el Código Electoral dice que “las agrupaciones cívicas representativas de las fuerzas vivas del país, con personalidad reconocida, podrán formar parte de dichas alianzas de partidos, agrupaciones y pueblos indígenas”.

¿Cierto? Ahora es más fácil organizarse y participar de la representación política como posibles elegidos. Uno se organiza en el barrio, el sindicato o la comunidad, se hace líder y busca apoyo de la gente para optar una representación local, departamental y nacional. Así nomás se hizo la gente concejal, alcalde, prefecto, diputado, senador, Vicepresidente o Presidente de la República.

Pero, ojo, todo con buenas armas, y democráticas.

En julio de 2004 fue aprobada la Ley de Agrupaciones Ciudadanas y Pueblos Indígenas. Y las primeras elecciones en las que participaron agrupaciones ciudadanas y pueblos indígenas fueron las municipales de diciembre de ese año. Luego, las generales y la elección de prefectos, en diciembre de 2005. ¡Ah! Y la de constituyentes en 2006.

Bueno, dichas representaciones políticas se forman para elecciones del Presidente y Vicepresidente de la República, los prefectos, los constituyentes, los alcaldes y los concejales. Y hay que recordar que las organizaciones sociales, sindicales, cívicas o vecinales tienen sus formas particulares de representación y elección; cada una, con su joda, tienen su personería jurídica y sus estatutos. También son democráticas a su estilo.

No soy experto en estos temas, aunque lo parezca. Saqué lo anterior de mis lecturas y una chequeadita en Internet; trato de informarme de lo que pasa en nuestro alrededor y así voy aprendiendo con ustedes sobre política y democracia y, en este caso, los principios básicos de la representación política en el país.

Echémosle el ojo a la democracia, que con nuestras ideas nuevas no sólo podrá ser un instrumento de representación, sino de desarrollo.

He dicho. ¡Yaaaaaaaaaaaaaaaaa!

lunes, 18 de agosto de 2008

Para René Gonzáles

¡Hola! ¿Cómo le va? Su nick es un cacho chistoso, ¿no? Dice rene_gon@hotmail.com. Parecería decir que usted es un “renegón”.

Hubiera elegido otrita, pues, don René. Tal vez “re_gonzales”, así podríamos entender que es un re-tipazo. En otras, quiero decirle que su nick es un poco agresivo.

¿O me estoy rayando? Pero por lo que escribe, usted debe ser un verdadero renegón…. ¡Pero vamos de cero, en buena onda! Con mucho respeto que le debo, le agradezco que sea uno de los que me lee y me escribe con frecuencia en este blog.

Por todo lo que me dice en su último mensaje, voy a desmenuzarlo (lo digo por entender cada una de sus palabras, que en esta columna están en negritas), que no es lo mismo que despedazarlo:

Estimado jovencito. Voy a creerle que me estima y me dice “jovencito” sin ironía. ¿Me capta?

No tengo el placer de conocerle, pero por lo que escribe se me hace que tiene al menos dos dedos de frente. Está en lo cierto, siempre me muestro con dos dedos al frente, es señal de sumar, sumar y entre todos salir al frente. No es joda, viejo, es la pura verdad.

¿Para qué quiere que los jóvenes se metan en política? Yo a su edad disfrutaba de mi juventud. Qué bien que lo hizo, pero los tiempos cambian, don René. Le cuento que desde chango hago política. Me acuerdo que lloraba para que me amamanten.

¿Acaso usted no tiene chica? ¿No le gustaba bailar? ¿Escuchar música? La juventud es sólo una y le puedo asegurar que se pasa volando. Claro, pues, viejito, ñatas no faltan, salgo a juerguear y me gusta el hip hop o el reguetón ¿Cuál es el problema? Hay que darse tiempito para todo. Pero también tengo tiempo para cosas serias y pienso que de changos se nos enciende mejor el foquito, nuestro cerebro está full.

Déjese de zonceras y viva la vida. La política es cosa seria y no es un juego de chicos. Déjela para nosotros, los adultos. Uhhh, eso está fuerte, hermano. Oye, vivo la vida también haciendo política. A ver, póngase a chequear cómo se encuentra el país y se dará cuenta que no siempre los viejos --se lo digo sin ofender-- hicieron bien las cosas. Porque precisamente no nos tomaron en serio los changos buscamos una oportunidad.

Nosotros tenemos la experiencia suficiente para resolver los problemas del país, que a ustedes ya les va a llegar su turno. ¿Sabe una cuestión, señor René-Gon? Los changos tenemos derecho a hacer política y así echarle una manito a la democracia y al país. La Constitución nos ampara (voto a los 18 años) y es una vaina que nos digan siempre que somos el futuro. ¿Cómo quieren que seamos el futuro si no nos dejan vivir el presente?

Mientras tanto, disfrute de su juventud… Gracias, lo haré con gusto. Pero recuerde que los changos no sólo jodemos con ñatas ni juergueamos, también podemos hacer cosas serias.

Chicho Cabezas, en buena onda

jueves, 14 de agosto de 2008

¿Qué después del 10 de agosto?

¿Qué tal, amigos? ¿Cómo les va? ¿Votaron el día del referéndum? Seguro que sí los que recién cumplieron 18 y los que somos un poquito más grandecitos…

Bueno, aunque todavía pienso que la consulta fue sólo una joda de los políticos, por lo menos hemos aprovechado la ocasión para ratificar nuestro espíritu democrático y demostrar que los bolivianos tenemos ganas de profundizar nuestra democracia (hasta escribo como politiquero, ¿no?) y hacer entender a los –dizque— “padres de la patria” que nosotros queremos es vivir en paz.

Aunque lo que digo parezca “ñoño”, pasa que antes del referéndum muchos dirigentes decían que el domingo iba a haber joda: peleas, violencia, intolerancia, quema de ánforas, boicot… un despelote total, y hasta se habló de un “golpe de Estado”. Al final, nada que ver; por lo general, todo estuvo tranquis.

También se dijo que esa consulta no iba a servir para nada, que la famosa “polarización” iba a seguir. Quizás sí, quizás no, quién sabe; pero yo pienso que, por lo menos, hay la posibilidad de que las autoridades comiencen a dialogar. El pueblo les dio su apoyo, hay que saber leer la cosa, el pueblo les ha dicho trabajen bien, en paz y con diálogo.Así está la cosa.

A ver qué novelas. ¿Y nosotros los jóvenes podremos hacer algo? Yo digo…. ¡Obvio, microbio!

La otra vez pedí que las autoridades no nos raleen, que nos den chance para aportar con nuestras ideas al desarrollo del país. No soy “ñoño”, insisto, los changos somos creativos, capaces de mejorar nuestra democracia, promover sus valores o potenciar la representación política.

Echale el ojo a la democracia, como dice la frase del concurso Jovencracia (eso de “echale” sin tilde es a propósito). Ponte a laburar y manda tu propuesta. Hay mucho tiempo, hasta el 27 de septiembre de este año.

Ya nos han llegado algunas cositas, luego les hablo de ellas. Aprovecho el blog para saludar a Claudia Vaca Flores, “militante de la vida”, que nos escribió desde el Centro de Arte, Cultura y Educación.

Claudia, si te animas, debatimos algunos temitas. ¿Qué dices? Escribe en http://www.jovencracia.blogspot.com

Bueno, cuates, esito sería por ahora.Una abrazo, para los cuates y beso en la mejilla para las chicas.

Chicho Cabezas, el del blog

jueves, 31 de julio de 2008

Soy Chicho Cabezas, demócrata

Nacimiento: Nací una fría mañana de abril; bueno, eso me contaron porque –la verdad— yo no lo sentí. Lo que sí estoy seguro es que nací en un país de valles, montañas y llanos, aunque no lo crean.

Edad: 21 años y algo más, aún no termino de contar los segundos.

Origen: Porque a mis padres los dejaron quererse en democracia, deduzco que en parte soy pariente muy cercano de ella.

Ocupación: ¡Uhhh! Miles de cosas y tantas todavía por hacer. Pero en este momento me preocupa más ser útil.

Soy de allí y de acá, de arriba y de abajo, del sur y del norte, del este y del oeste también… No quiero ser cursi, pero soy de esta Bolivia que todos queremos, donde no hay un punto preciso ni definitivo, donde no importa si las distancias son cortas o lejanas… ¡Sí, soy de aquí, mi amigo, mi hermano, mi cumpa! Soy de donde también eres vos. Soy boliviano, bien boliviano… siempre.

Mi perfil no es bueno, a menos que me miren a tres cuartos, casi de frente y de costado. Sin embargo, siempre voy de frente, sin parar ni retroceder, aunque suelo dar un paso al costado, con tal de ceder la vía a los demás, que también sueñan como yo… Es mi naturaleza ir adelante, a pesar de todo y sin pisar a nadie por simple competencia.

Soy tan normal como ustedes, que lo único anormal que me encuentran es mi pasión por la política. Que piensen eso de mi lo asumo con mucho respeto. Pero –insisto— esa política desahuciada, sin arte ni parte, y detestada, espera que alguien la tome y la haga suya al servicio de los demás, sin trampas ni demagogias, sin discursos ni prebendas, sin caudillos ni masas inconscientes.

¿Sueño demasiado? Claro que no, aunque a veces no recuerdo mis sueños; dicen por ahí que sólo recordamos nuestros sueños a la primera hora de despertarnos (eso explicaría por qué no recuerdo todos). Si te sumas a mis sueños y juntos contagiamos esto a miles de nosotros los jóvenes, no habré soñado en vano. Soy tan plural como miles de lenguas y ritmos, desde cuecas hasta hip hop; libre como las palabras, tolerante con los que disienten conmigo, igual como los distintos en su rollo y solidario a diario.

Soy eso, aunque aparente diferente debajo del gel de mi cabello, los pircings de mi oreja, el movimiento de mis piernas que enloquecen con el fútbol o el regueae, o mis pantalones desgastados a la cadera. Mi identidad es también tuya, soy de la democracia y la quiero a ella.

Soy Chicho Cabezas

Que no nos raleen

He estado recorriendo las calles de la ciudad… Encuentro a muchos cuates en su rollo, unos escuchando música, otros laburando y algunos yendo a pata a la U o a otras partes, con su iPod o mp3 al oído, depende de la plata que tengan, o en grupo riéndose de las jodas que nunca faltan.

Me pregunto si es cierto que están en su mundo. Uno de ellos me para en el camino y charlamos un cacho. Le sigo la corriente, hablamos de todo, desde ñatas hasta del revocatorio. ¡Increíble! Aunque parezca raro o ñoño, también nos interesa la política, a unos menos y a otros más. Depende. ¿Y por qué no tendríamos que hablar por una cuestión que es de todos los bolivianos?

Es que es una vaina, no nos tiran pelota, y hasta parece que hacer algo por el país desde la política es sólo asunto de los viejos, de los q’atus. Pero ellos tuvieron su momento, nosotros también podemos hacer algo, hasta podemos lanzarnos a buscar soluciones para el país.

Mi amigo Beto –este chango anda metido de dirigente de la U— recuerda que una vez le ralearon de una reunión diciendo que es un feto en asuntos de la sociedad. Nada que ver; nosotros también vivimos en carne propia los problemas. ¿O acaso la situación sólo afecta a unos cuantos?

A ver, ¿y ustedes qué dicen? ¿Nos tiran pelota las autoridades cuando hay que hacer algo por nuestra sociedad? ¿Somos capaces para contribuir a la solución de los problemas? ¿Tenemos ideas e iniciativas para vivir en una mejor democracia? Ayúdenme a demostrar que no soy el único “loco” que comenta sobre la participación de los jóvenes en política, métanle sus comentarios.

Debemos servir para algo, ¿nove?